El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una de las condiciones psicológicas más complejas y a la vez más tratables que existen. Aparece después de vivir o presenciar un evento traumático y se caracteriza por una serie de síntomas intrusivos, de evitación y de hiperactivación que pueden alterar profundamente la vida de una persona. La buena noticia es que hoy disponemos de tratamientos altamente eficaces, como el EMDR, que permiten procesar el trauma y recuperar la calidad de vida.
Como psicóloga sanitaria especializada en tratamiento del trauma con EMDR, el TEPT es una de las áreas centrales de mi práctica clínica. En este artículo, te ofrezco una guía completa para entender este trastorno, reconocer sus síntomas y conocer las opciones de tratamiento más eficaces.
¿Qué es el TEPT?
El trastorno de estrés postraumático es una condición de salud mental que puede desarrollarse después de experimentar o presenciar un evento traumático que implica una amenaza real o percibida para la vida o la integridad física. A diferencia de las reacciones de estrés normales, que se van resolviendo con el tiempo, en el TEPT el cerebro queda «atrapado» en la respuesta de alarma, reviviendo el trauma como si estuviera ocurriendo en el presente.
El TEPT afecta la manera en que el cerebro procesa y almacena los recuerdos traumáticos. Normalmente, los recuerdos se procesan y se integran en nuestra historia personal. En el TEPT, los recuerdos traumáticos quedan «congelados» en su estado original, con toda la carga emocional, sensorial y fisiológica del momento del trauma. Esto explica por qué las personas con TEPT experimentan flashbacks tan vívidos: no es que «recuerden» el trauma, sino que lo «reviven».
Tipos de trauma
No todos los traumas son iguales, y entender las diferentes categorías ayuda a comprender mejor las respuestas postraumáticas:
Trauma de tipo I (evento único)
Se refiere a un evento traumático único y circunscrito en el tiempo: un accidente de tráfico, un desastre natural, un atentado, una agresión física o sexual puntual, o presenciar un evento violento. Aunque un solo evento puede ser suficiente para desencadenar un TEPT, en general, el pronóstico suele ser más favorable que en los traumas repetidos.
Trauma de tipo II (repetido o crónico)
Hace referencia a traumas que se repiten a lo largo del tiempo: maltrato infantil, violencia de género, acoso escolar o laboral, abuso sexual reiterado, o vivir en un entorno de violencia crónica. Este tipo de trauma, especialmente cuando se produce durante la infancia, puede dar lugar a lo que se conoce como TEPT complejo, una forma más severa del trastorno con síntomas adicionales.
Síntomas del TEPT
Los síntomas del TEPT se clasifican en cuatro grupos principales que deben estar presentes durante al menos un mes para establecer el diagnóstico:
Síntomas intrusivos (reviviscencias)
Flashbacks: Revivir la experiencia traumática como si estuviera ocurriendo de nuevo, con imágenes, sonidos, olores y sensaciones corporales vívidas. Pesadillas recurrentes: Sueños angustiantes relacionados con el trauma que alteran el sueño. Recuerdos intrusivos: Pensamientos, imágenes o recuerdos del trauma que aparecen de manera involuntaria y perturbadora. Malestar ante desencadenantes: Reacciones emocionales o fisiológicas intensas ante estímulos que recuerdan el trauma (lugares, olores, sonidos, fechas).
Evitación
La persona evita activamente todo aquello que le recuerda el trauma: lugares, personas, actividades, situaciones, conversaciones o pensamientos relacionados con la experiencia traumática. Esta evitación puede ser extrema y limitar significativamente la vida cotidiana. Por ejemplo, una persona que ha sufrido un accidente de coche puede dejar de conducir, evitar determinadas carreteras o incluso evitar subir a cualquier vehículo.
Cambios negativos en cogniciones y estado de ánimo
Creencias negativas persistentes sobre uno mismo, los demás o el mundo («soy culpable», «el mundo es peligroso», «no puedo confiar en nadie»). Sentimientos de culpa, vergüenza o miedo desproporcionados. Pérdida de interés en actividades previamente placenteras. Incapacidad para experimentar emociones positivas (entumecimiento emocional). Sensación de desconexión de los demás. Amnesia parcial sobre aspectos del evento traumático.
Hiperactivación (hipervigilancia)
El sistema nervioso permanece en un estado de alerta constante, como si el peligro fuera inminente: irritabilidad y reacciones de ira desproporcionadas, dificultad para concentrarse, hipervigilancia (estar constantemente en guardia, escanear el entorno buscando amenazas), respuesta de sobresalto exagerada (reaccionar de manera desproporcionada ante ruidos inesperados), y dificultades para dormir.
TEPT complejo
El TEPT complejo (TEPTc) es una forma del trastorno que aparece como consecuencia de traumas repetidos y prolongados, especialmente cuando se producen en relaciones de abuso de poder (maltrato infantil, violencia de género, cautiverio). Además de los síntomas del TEPT clásico, el TEPTc incluye:
- Dificultad para regular las emociones: Reacciones emocionales extremas, episodios de ira intensa, autolesiones o conductas de riesgo.
- Alteración de la conciencia: Disociación, despersonalización (sentirse desconectado del propio cuerpo) o desrealización (sentir que el mundo es irreal).
- Cambios en la autopercepción: Sentimientos profundos de vergüenza, culpa o inutilidad; sensación de ser fundamentalmente diferente de los demás o de estar «marcado» por el trauma.
- Dificultades en las relaciones: Desconfianza, dificultades para establecer vínculos, patrones de revictimización o evitación de las relaciones.
EMDR: el tratamiento de referencia para el TEPT
El EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es reconocido por la Organización Mundial de la Salud y las principales guías clínicas internacionales como uno de los tratamientos de primera línea para el TEPT. Desarrollado por la Dra. Francine Shapiro en 1987, el EMDR facilita el procesamiento natural de los recuerdos traumáticos.
¿Cómo funciona el EMDR?
El EMDR utiliza estimulación bilateral (movimientos oculares, toques alternantes o sonidos) mientras la persona accede a los recuerdos traumáticos en un entorno terapéutico seguro. Esta estimulación facilita la conexión entre los recuerdos traumáticos «congelados» y las redes de memoria adaptativas del cerebro, permitiendo que el recuerdo se procese e integre adecuadamente. El resultado es que la persona puede recordar el evento sin experimentar la carga emocional, sensorial y fisiológica que lo acompañaba. El recuerdo se convierte en algo pasado, no en algo que se revive en el presente.
Los estudios clínicos han demostrado que el EMDR puede producir mejoras significativas en tan solo 3-6 sesiones para traumas de evento único, y sus efectos se mantienen a largo plazo. Para traumas complejos, el tratamiento suele ser más largo pero igualmente eficaz.
El trauma en niños y adolescentes
Los niños y adolescentes también pueden desarrollar TEPT, pero sus síntomas a menudo se manifiestan de manera diferente a los adultos: regresión en el comportamiento, juego repetitivo con temas relacionados con el trauma, pesadillas generales (no necesariamente sobre el trauma), irritabilidad, dificultades escolares, o cambios en el comportamiento alimentario o del sueño.
La terapia infantil para el TEPT utiliza protocolos de EMDR adaptados a la edad del niño, integrando elementos de juego, dibujo y narrativa que hacen el tratamiento accesible y seguro. La implicación de los padres en el proceso terapéutico es fundamental para proporcionar un entorno de seguridad que facilite la recuperación.
Dar el primer paso hacia la recuperación
Si crees que puedes estar experimentando TEPT, quiero que sepas dos cosas importantes: lo que sientes es una respuesta normal a una experiencia anormal, y existe un tratamiento eficaz que puede ayudarte. No tienes que seguir viviendo con el peso del trauma.
En mi consulta de Igualada y mediante la terapia online, ofrezco tratamiento especializado con EMDR para el TEPT y otros trastornos relacionados con el trauma. Si necesitas ayuda o quieres obtener más información, contacta conmigo. El primer paso es siempre el más valiente, y no tienes que darlo solo o sola.